Plan de Igualdad en una constructora
Plan de Igualdad en una constructora
El Plan de Igualdad en una empresa constructora fomenta la igualdad entre mujeres y hombres dentro del sector. ¿Conoces sus principales características?
El Plan de Igualdad promueve la igualdad, la diversidad y la inclusión dentro de las organizaciones y obliga a cumplir la normativa vigente.
Desde Protágora te contamos cuáles son las fases de este proceso, la importancia de implementar el plan y los beneficios que aporta a las trabajadoras y trabajadores.
La obligatoriedad del Plan de Igualdad en empresas constructoras
El plan es obligatorio porque el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, establece que todas las empresas con 50 o más personas trabajadoras están obligadas a implementar un Plan de Igualdad.
El objetivo es garantizar la igualdad de trato, oportunidades, desarrollo y retribuciones entre mujeres y hombres, dentro del ámbito laboral.
Forma parte de las medidas urgentes tomadas para promover la igualdad en todos los sectores, por lo tanto, es obligatorio disponer del Plan de Igualdad en la empresa constructora.
Para contabilizar el número de personas que tiene la empresa a efectos de ver si superan las 50 los días 30 de junio y 31 de diciembre de cada año las empresas tendrán que efectuar el cómputo de personas trabajadoras en su plantilla, teniendo en cuenta que la unidad de referencia es la empresa y no el centro de trabajo.
El cómputo se realizará sobre la totalidad de las personas trabajadoras de la empresa, cualquiera que sea la forma de contratación laboral, incluidas las personas con contratos fijos discontinuos, con contratos de duración determinada y personas con contratos de puesta a disposición. En todo caso, cada persona con contrato a tiempo parcial se computará con independencia del número de horas de trabajo, como una persona más.
A este número de personas deberán sumarse los contratos de duración determinada, cualquiera que sea su modalidad que, habiendo estado vigentes en la empresa durante los 6 meses anteriores, se hayan extinguido en el momento de efectuar el cómputo. En este caso, cada 100 días trabajados o fracción se computará como una persona trabajadora más.
El incumplimiento de la normativa
Al igual que en las organizaciones de otros sectores, no disponer del Plan de Igualdad en la empresa constructora, estando obligada a ello, puede derivar en sanciones económicas y afectar a su reputación.
Además, aquellas constructoras que desean obtener licitaciones públicas deben demostrar que cumplen con la normativa. El plan se convierte en un factor clave necesario para evitar sanciones y competir en el mercado del sector.
El Plan de Igualdad debe estar registrado en REGCON (Registro de Planes de Igualdad de las Empresas), ser evaluado periódicamente y plantear ajustes si fuese necesario, según los resultados obtenidos.
Es necesario subrayar que el plan debe contemplar medidas para aumentar la representación femenina en la empresa, eliminar la brecha retributiva y asegurar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Fases de implementación de un Plan de Igualdad en una constructora
Desde Protágora te mostramos las fases del Plan de Igualdad en una empresa constructora, que garantizan el cumplimiento de la normativa vigente y aseguran la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Las fases son las siguientes:
Compromiso a iniciar el plan
La primera fase inicia cuando la dirección de la empresa constructora asume el compromiso de diseñar e introducir el Plan de Igualdad.
Se comunica el inicio del plan a las trabajadoras y trabajadores para mostrar la voluntad de la organización de integrar la igualdad entre mujeres y hombres en todas las áreas.
Creación de la comisión negociadora
La comisión negociadora se crea tras el compromiso a realizar el plan y debe estar formada por la misma cantidad de representantes de la empresa que de la representación legal de las personas trabajadoras.
La comisión se encarga de negociar las medidas que se adoptarán en el Plan de Igualdad de la empresa constructora.
Elaboración del diagnóstico
La tercera fase se lleva a cabo con la elaboración del diagnóstico que dictamina la situación actual dentro de la empresa. El diagnóstico recopila datos y evalúa la situación de igualdad en términos de contratación, brecha salarial, promociones, condiciones laborales y muchas otras.
Gracias a esta evaluación es posible detectar desigualdades entre mujeres y hombres dentro de la empresa constructora,
Elección de las medidas
La comisión negociadora del Plan de Igualdad de la empresa constructora utiliza los datos del diagnóstico para negociar las medidas a implementar.
Por supuesto, las medidas deben estar alineadas con los objetivos del plan de igualdad y ser viables dentro del contexto específico de la constructora.
Se definen acciones concretas para diferentes áreas, como la contratación, promoción, formación y acceso a posiciones de responsabilidad.
Registro del plan en REGCON
El plan se registra en REGCON (Registro de Planes de Igualdad en las Empresas). De esta manera se garantiza que el plan cumple con los requisitos legales y es una medida de transparencia que asegura la aplicación de la normativa.
Implementación de las medidas
Tras la aprobación de las medidas, se procede a la implementación de las mismas. Es la fase donde las acciones previamente discutidas se ponen en marcha dentro de la empresa. Todo el personal debe permanecer informado acerca de las nuevas medidas.
Se asegura el cumplimiento mediante seguimiento y sensibilización y formación al personal.
Seguimiento y evaluación
Mientras se implementa el Plan de Igualdad en la empresa constructora, se lleva a cabo una evaluación continua.
El objetivo es comprobar la eficacia de las medidas y realizar los ajustes necesarios para que funcionen correctamente. Como mínimo, se deben realizar dos evaluaciones: una intermedia, mientras el plan está en funcionamiento, y otra al final del periodo de vigencia del plan.
Es un mecanismo efectivo para introducir mejoras, eliminar o reforzar medidas según sea necesario, para asegurar que el plan siga siendo funcional.
Beneficios de un plan de igualdad en la empresa constructora
Los beneficios de un Plan de Igualdad en la empresa constructora son los siguientes:
- Cumplimiento normativo: Evita sanciones y asegura que la empresa cumpla con la ley vigente en materia de igualdad.
- Mejora del clima laboral: Fomenta un ambiente inclusivo y equitativo, lo que reduce conflictos y mejora la motivación de las trabajadoras y trabajadores.
- Reputación: Una empresa que promueve la igualdad mejora su imagen pública, especialmente en licitaciones y proyectos públicos.
- Atracción y retención de talento: Un entorno de trabajo igualitario atrae a un mayor número de trabajadoras y trabajadores cualificados y fomenta la retención de empleados valiosos.
- Mayor competitividad: La diversidad impulsa la creatividad y la innovación, lo que puede traducirse en una ventaja competitiva en el sector de la empresa constructora.
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